¿Estamos seguros de lo que ingerimos?

El ser humano se encuentra en una etapa crítica donde comienza a manifestar su insatisfacción por la progresiva sustitución de la alimentación natural tradicional por gran parte de la de origen industrializado. Su cuerpo ha percibido este impacto y aparecen trastornos progresivos y enfermedades crónicas que se consideraban de rara índole o casi desconocidas en nuestros abuelos y antepasados cercanos.

El crecimiento sostenido en el consumo de productos orgánicos, la preferencia por la selección de alimentos con menor contenido de conservantes y aditivos químicos, y la creciente utilización de medicamentos y derivados de origen natural, son algunos de estos marcadores que no pasan desapercibidos a los ojos de cualquier consumidor y mucho menos productor.

No obstante, es tan severo el impacto que hemos desarrollado sobre nuestra alimentación que no en todos los casos corregir nuestra dieta cotidiana y llevar a cabo una vida con hábitos más saludables, es suficiente para evitar problemas o padecimientos a corto y mediano plazo. En este punto la aparición de los suplementos dietarios, juega un papel primordial en el un tanto dificultoso proceso de tornar nuestra alimentación nutritiva, saludable y de esta forma lograr la efectiva prevención de todo tipo de enfermedades.

Los suplementos dietarios surgen como una herramienta eficaz para reponer los déficits nutricionales ocasionados por los procesos de industrialización de gran cantidad de alimentos. El cultivo extensivo, almacenaje por tiempos prolongados, maduración forzada, exposición a métodos a de conserva, cocciones inadecuadas, son una pequeña fracción de un sinfín de eventos, que concatenadamente en la mayoría de los casos, terminan por degradar sus cualidades nutricionales.

Si bien la suplementación dietaria constituye un aliado muy efectivo, también deben tenerse en cuenta una serie de aspectos en lo referente a la selección de cuáles son los productos que mejor se ajustan a cada necesidad, y como diferenciar el de mayor conveniencia y capacidad para nuestro organismo.

Existen algunos puntos claves que pueden ayudar a delimitar la elección de un suplemento dietario:

  • Contener una mínima cantidad de excipientes

Los excipientes son sustancias de carga que cumplen la función de posibilitar la fabricación de presentaciones medicinales como grageas y comprimido o simplemente aportar volumen inerte al producto. Estos compuestos al ser sólo un mero soporte o sustancia de carga, restan concentración a los principios activos que ejercen la actividad sobre el organismo siendo en su mayoría de origen sintético.

  • Que el producto o materias primas no sean sometidas a procesos degradativos

En algunos casos ciertos productos o ingredientes en forma de materias primas son expuestos a procesos inadecuados de secado, esterilización por radiación, molienda con incremento de temperatura, almacenaje en ambientes poco controlados, entre otros, que ocasionan la degradación de gran parte de su capacidad nutricional.

  • Conocer el origen de las materias primas

La trazabilidad es un factor decisivo a la hora de adquirir un producto, conocer cuál es el origen de los componentes que constituyen el mismo, permite asegurar su calidad y seguridad que se transmite al consumidor.

  • Que el producto disponga de certificaciones y registros

A la hora de seleccionar un producto debemos verificar que el mismo se encuentre debidamente registrado en los organismos sanitarios correspondientes. Además, si el mismo presenta certificaciones de calidad nacionales o internacionales, constituirá un factor de superioridad sobre cualquier otro producto, ya que significa que los procesos productivos son debidamente controlados y documentados en sintonía con los requerimientos internacionales.

  • Aval científico

Todo producto enfocado a la salud debe brindar sin excepción la posibilidad al consumidor de disponer de información detallada y especializada sobre cómo actúan sus componentes en el organismo, de manera que pueda evaluar su impacto a la hora de consumirlo o recurrir a un profesional para su asesoramiento. Paralelamente, la confección de estudios científicos relacionados al producto, de la mano de profesionales de la salud, son los pilares que asegurarán su efectividad y seguridad, y lo diferenciaran claramente de eventuales imitaciones o productos que transmitan atribuciones terapéuticas infundadas.

Autor:

Lic. Eric G. Strembel

Licenciado en Química. Especialista en Plantas Medicinales.

Departamento Científico Hydro-Grow® Laboratorios

www.spiruline.com.ar

Referencias:

Dr. Rueff, D. La Bible des vitamines et des supplements nutricionnels Ed Albin Michel, S.A., France, 1993.

Dr. Janson, M. La revolución de las vitaminas – Ed. Sirio S.A., España, 1997.